Reflexiones en la cama

concha
Pensaba ya que nunca
iba a tener un amor,
todo cesara en mis venas,
la sangre, el calor, la miel.
Y deseaba morir.
Pensaba que perdiera
y llorar era condena cierta,
que era mejor cesar totalmente,
pero no pude avanzar.
Sigo viva y sin fe,
pero no voy a perder la vida
aunque sea dura e indebida,
cruel y destructiva.
Voy muriendo poco a poco
sin sacarme de respirar,
soy una loca enferma y cobarde
pero no puedo dejar de luchar
por mantener una vida triste
llena de pesadillas,
de horas sin contenido,
con dolor y perdida.
Pero es mi vida y debo vivirla.
Reflexiones en la cama,
por veces tristes, por veces sabias.
Pero a pesar de la pesadilla
no puedo decir que soy infeliz.

Concha Rodriguez (Santiago de compostela)