Moda-1926

moda 1926, Hélène Laurent

Te encontré,

entre olor a rosquillas de anís y canela.

Entre balones, muñecas y nubes de parques

se desvanecieron las ocho mil lunas.

Te encontré,

entre cierres de ojos con beso,

trapecios de carreras, marchitas revistas de moda

y en eternos juegos

de aquellos que estaban por inventar,

crecieron nuestras rodillas sangrantes.

Te encontré,

compartiendo con tiza secretos particulares,

conociendo melancolías que hoy son recuerdos.

Imaginamos nuestra máquina del tiempo,

y reímos en viajes imposibles.

Pero te perdí jugando al escondite,

dulce y jovial hoja caduca,

que arrastrada por el viento de un perpetuo otoño,

te hiciste inmortal.

Y como el tiempo no regala encuentros,

tizas ni besos,

ayer con nuestra improvisada máquina del tiempo

me atreví a volver a ti,

y a tu piano de cipreses,

tan mayores y altos ellos,

que a pesar de resguardarte,

mecen sus puntas al viento

llorando tu ausencia.


Poema: Manu LF.

http://letrasquesemueven.blogspot.com

https://www.facebook.com/LetrasQueSeMueven

http://www.youtube.com/user/ManuLFDesgrapando

@Letrasquesemuev Twitter


Imagen: Hélène Laurent (Lille, Francia)

El espantapájaros (Experiencia LPNM)

 

Las nubes grises se iban juntando formando negros nubarrones.

Se olía el agua, estaba a punto de descargar de manera inminente.

 

¡Ella! Tenía que atravesar aquel muro, pasar por el sendero,

que salía tras la pared paralelo a aquella inmensa higuera,

en la que los cuervos, se posaban cada atardecer.

 

Los pájaros en sí, no le provocaban miedo alguno, eran sus graznidos,

esos gritos que salían de aquellas gargantas, que a pesar de no tener cuerdas vocales, algunos imitaban la voz humana a la perfección.

 

El simple hecho, de tener que pasar por aquel árbol

hacía que el vello se le erizara, y le recorriera un escalofrío por la espalda.

 

Pero como siempre, se armó de valor, y comenzó a caminar decidida.

Al dar la vuelta a la calle, vio la sombra negra en la oscuridad de la noche.

 

Las primeras gotas de lluvia empezaban a caer con fuerza.

Se quedó parada,  aterrada, su cuerpo no reaccionaba.

 

En lo alto de aquella higuera había un hombre sin cabeza.

El viento le trajo hasta sus oídos unas palabras que no había escuchado nunca, en la voz de aquellos cuervos que habitaban en sus ramas.

 

Eres mía, ven conmigo

 

Su imaginación se desboco, al mismo tiempo que su corazón, hasta el punto de que ya no pudo bombear más sangre a ese ritmo, y sufrió un colapso.

 

Los ojos inyectados en sangre, se le quedaron complemente abiertos

mirando hacía la copa de aquel árbol.

 

A la mañana siguiente, con los primeros rayos de luz, la encontraron,

echa un guiñapo, empapada, y mirando hacía el espantapájaros,

que alguien, había puesto para espantar a los cuervos.

 

 

Siguiendo los pasos de la creación

Imagen : Hélène Laurent (Lille, Francia)

Poema: Antonio Caro Escobar (Villanueva de la serena, Badajoz)

Y no habrá lobos que nos guarden (Experiencia LPNM)

Idiota, Hélène Laurent

Con el miedo dictando sinrazones

que por mesura y prudencia

pasan

dando con todo al traste.

 

Con la levedad de las palabras

violadas

llevadas de un extremo al otro

al son del Poderoso Señor del Aire.

 

Con la monotonía contínua

de desventuras televisadas,

taladrando todo sereno rigor.

endureciendo alma, seso, piel:

“Cosa de todos, cosa de nadie”.

 

Llegarán, profanada la noche,

…y no habrá lobos que nos guarden.

 

 

Honorables carniceros:

listos, en canal estamos,

piezas prestas

para su ominoso embarque.

 

 

Siguiendo los pasos de la creación

Poema: Raúl Sánchez Alegría (Vitoria-Gasteiz)

 Imagen: Hélène Laurent (Lille, Francia)

Vertido espiralmente a lo grotesco (Experiencia LPNM)

Tiembla, Hélène Laurent

¿Dónde circula el desastre?

Vienen a mí mis manos.

Sujetan mi cabeza

antes de la explosión.

Diversas ondas deforman

lo que me rodea,

aquello que mis pies sostienen.

¿Qué se mueve con mi grito?

¿Acaso aspira el cielo

en su expansión?

¿No será un aullido

vertido espiralmente

a lo grotesco?

Ruego a la ausencia

al tormento,

al desorden,

a la catástrofe de arrancar

la desgracia con mis propios dientes,

masticando la tragedia

hasta acabarla.

 

Siguiendo los pasos de la creación:

Imagen: Hélène Laurent (Lille, Francia)

 Poema :Gema Albornoz (Aguilar de la frontera, Córdoba)

Miedo en tu pecho (Experiencia LPNM)

Miedo pasea por el cielo

desquebrajándose por encima de mí.

 

Miedo pasa el tiempo

con una vela prendida

—cera consumida.

Quemadas las horas con sus días.

 

Miedo pasa la ventana

en la que nadie se posa.

 

Miedo pasan las calles,

dibujan sombras

que la luz de los faroles borra.

 

Miedo pasa un mar sin vida

y eterna soledad sus olas.

 

Miedo pasa el viento

que no arrastra hojas

y es temido furioso.

Avanza a tontas y a locas.

 

Miedo darán los ríos

que fluyen irregulares

Si no ruedan con sus cantos

alegría, emoción y pesares.

 

Miedo pasarán las vidas

extendidas por el suelo

sin marcar uñas y dientes

en losas del pavimento.

 

Miedo pasarán

quienes vivan y coman miedo,

quienes se chupen los dedos

sin relamer el momento.

 

Miedo del miedo al miedo,

del miedo en tu garganta,

siendo yo miedo en tu pecho.

Siguiendo los pasos de la creación:

Poema: Gema Albornoz (Aguilar de la frontera, Córdoba)

Imagen: Hélène Laurent(Lille Francia)

 

Imagen encontró poemas

Antonio Caro Escobar. (Villanueva de la Serena. Badajoz)


Xabier Novella Tortajada (Abrera, Barcelona)