En la distancia… (Segunda Experiencia “La Poesía no muerde”)

Ángela Alonso Aranda

Ángela Alonso Aranda

“En la distancia tu imagen me busca.

 

El cielo se cubre con un manto negro,

la tristeza enredada entre tus manos

busca un sentido para tus lágrimas.

 

La tierra se redime con tu mirada

y el horizonte abierto a la esperanza,

dibuja apenas una sonrisa.

 

¿Dónde?

¿Dónde fueron tus jóvenes pasos?

 

Las piedras del camino

marcan los minutos que te precedieron.

 

No busques las respuestas,

no, donde tus pasos cubren la tierra.

 

Sólo más allá

cuando las nubes derramen su llanto.

 

Encontrarás la respuesta”

 

Siguiendo los pasos de la creación: 

Imagen: Ángela Alonso Aranda ( Sevilla, España) WordPress: http://aloranda.wordpress.com/

 https://m.facebook.com/pages/Aloranda-Photograph/427519810675258?_rdr

Poema: María G. Vicent (Valencia, España )http://temiromemiras.wordpress.com/

   http://maria-ayertodoempezo.blogspot.com.es/

Voz: Merche Galiano (Vitoria-Gasteiz, España)

 

CATARSIS

Eduardo Fonseca Muñoz

Eduardo Fonseca Muñoz

Aunque tú no lo creas

escribir estos versos me ayuda a olvidarte,

al menos te recuerdo sin ese amargo olor

que rezuman los muelles después que zarpa el barco.

Si piensas que exagero puedes leer mis cartas,

verás cómo las frases son ahora más breves,

que las comas abundan

y hay espacios en blanco más frecuentemente.

 

No he quemado tus fotos,

ya sabes que detesto esa reacción inútil

y tu rostro es un punto hiriente en la retina

que duele más borrar que conservarlo.

 

Cierto es que desde entonces

el crepúsculo sólo señala el fin del día

y no el desmesurado comienzo de la noche,

los paseos se alargan

para evitar volver a los sitios vacíos;

los puentes ya no unen, sólo son cuatro arcos

que pierden su sentido entre las dos riberas,

la playa no es un palco

desde donde aplaudir el vals del horizonte,

me olvido de tus verbos,

se reduce a boceto tu rostro en los cristales,

la casa es una puerta pensativa

sosteniendo un tejado para no ver las estrellas

y un año no es un viaje

sino una letanía de doce largos meses.

 

Olvidar también puede convertirse en rutina

y golpear estas teclas me sirve de catarsis.

 

Eduardo Fonseca Muñoz (Barcelona)

www.vocalabierta.wordpress.com