Somos la alegría perfumada…

Somos la alegría perfumada

por la boca del viento hablamos,

el murmullo del agua es tu risa,

somos una tarde de arena tibia,

un desierto misterioso en tu mirada,

somos la visión de  une aurora gris,

el abismo de los mares, las hojas secas de los bosques,

somos ropa desordenada, o mi  nevera que anuncia el fin del mundo,

somos el primitivo asombro el primer grito del miedo,

somos todo y nada fuera de nosotros,

por eso te recuerdo somos la alegría,

somos un poco la memoria de lo que no se olvida, el fuego que al frotar nace,

vendaval de tierra y de palmeras encorvadas,

vuelve mi recinto de soledad que sin ti estoy en el laberinto del tiempo

perdido.

te vas pajarito y sin embargo somos, te vas y no te veré mar profundo,

somos el huracán alocado que queriendo desbastar, purifica,

vuélve pronto mi tempestad, mi furia mi habibi de amor,

que sin ti soy una guerra acabada, vuélveme que me vuelvo pupila dolida,

nube deshecha sin gusto a sal.

Porque  soy  roca blanda con aroma a ti,

vuélveme porque somos una promesa en un cajón perdido,

y qué hago yo sin ti, mi manojo de alhleli,

si somos  tiempo de aguaceros en un norte azul,

vuelve mi sombra amiga, mi espera de ti,

mi manto verde en el cielo, mi malinche rojo, mi océano sin corazón.

Eclipse total de la razón, mi silencio de pirata que por cojear perdió a su loro,

somos un ángel que pasa, un fantasma asustado ante un jardín de rosas

y aquel lienzo blanco que teje la desolación

 

Patricia Sabag (Reims, Francia)

Escribir…

Patricia Sabag

Patricia Sabag

Escribir…

Para secar las lágrimas que 

No han tenido el tiempo de correr.

Para perderse en las palabras 

que  suenan a consolación,

Para perder entre las letras 

el sentido y la emoción.

Para mecerse entre el viento

oír el eco repitiendo somos tiempo. 

Escribir y sentir entre el pecho

otra vez ese vuelo de mariposas,

el murmullo silencioso del corazón

Patricia Sabag (Reims, Francia)

Tengo que vivir…

Tengo que vivir, para decirle al tiempo que me miente,

Que puedo todavía correr y sentir.

Tengo que vivir como una arrebatada necesidad. 

Como el instinto que va a tu encuentro.

Como un ímpetu que no quiere ser hielo

Para contarme un cuento, soñar quimeras, 

pedazos de ilusión repartidos en leche de nube.

Tengo tiempo para desprender alegrías a los días y atrapar en cuajos el color de la esperanza.

Alargar mis días como estanques del verano.

Olvidar las noches y recordar que los jardines son reflejos perfumados, pétalos diminutos que entre rocío y calor dejan 

que vuele un blanco ruiseñor

 

Patricia Sabag (Reims, Francia)

Te siento

Yo te siento habitar mi piel,

Te siento como una primera ansiedad,

fragmentos de ti en mí

invadiendo poco a poco.

Marea que ahoga y no tiene tregua 

barco encerrado en una ola clara y tempestuosa, 

un sueño que no duerme y araña mis sentidos, 

pegándose a mis huesos, resbalando en mis sentidos,

Y te siento venir como tintado de jazmín,

como pintado de alegría violenta,

estirando el día con tu olor a hierba fresca,

escribiendo mis páginas de una tinta nueva.

Veremos más allá del horizonte,

y en mis huellas estamparás tu memoria,

de mi trigo haremos la mejor harina,

Y de mi cielo un sol que nos sorprenda.

Volverás sin ruido como los cristales de la paciencia.

olvidando las sequías y la mala hora,

los rayos y truenos de nuestros propios miedos,

los secretos roídos son piedras de un tiempo perdido


Patricia Sabag (Reims, Francia)

Gotas de silencio a través de tu silencio

Revuelco  mis cajones buscándote,

Revuelvo mis razones,  encuentro astillas de perdones.

Pedazos de un si, trocitos de a veces, trizas de tal vez.

migas de un no, añicos de un después, partículas de ojalá si,

fragmentos de si envueltos en no,

Busco en mis bosques y en mis ríos

tu eco, tu sombra…

Yo quería encontrar tu presencia

Quería decirte que los días son largos.

Ayer recogí  del pozo amargo un jarro  de silencio,

lo he guardado porque hablaba.

Ayer mis pupilas congelaron  el vacío,

lo he guardado porque era mío,

el mar era violento y frío.

Yo quería cuajar mis ilusiones,

recitarte el cuento del fruto de las emociones,

de vez en cuando decirte mis canciones.

El tiempo no parece darme tu sabor,

y está brisa que quema no tiene calor,

trato de curarme de ti.

Nada tiene ni tu gusto, ni tu color  miel,

ni el delicioso veneno de tu piel,

no hay sol en el que no pueda verte,

no hay gotas de mi alma que no te contengan,

ni pensamiento mío que no bañe en tu rocío.

Yo sé que no sabes llorar,

Yo sé que a ti te basta el mar,

Pero yo te quiero mi río

Porque tu música me hace respirar.

Sendero sin vías, entras en mis arterias.

Quizás por descuido te llegó mi olvido,

Quizás por descuido yo muero de frío.

Eras una llanura abierta, un métal sombrío.

Y  me pregunto

Cuál es el segundo que no está embarrado de tu vida.

Giro y doy vueltas, mi vértigo tiene todo del hastío,

Cuál es el minuto que no te invoque,

Giró y mi mareo tiene algo de sal y  desaliento,

Cuál es la hora en la que este profundo océano

te devuelva amor mío y se lleve mi pena

que ya ha perdido hasta su tiempo.

Que ya ha perdido en pedacitos de viento

mi fuerza entera y mi deseo de amar.

Vuelve tú, que te llevo en mi mar.

Vuelve tu mi esencia de azahar.

Que el tiempo no sabe esperar


Patricia Sabag (Reims, Francia)

Café (Poema encontró imagen)

antonio caro escobar

Sería  mejor si pudieras ser café.

Si pudiera sorberte, 

Olerte en el humo de un suave café 

Hacer visible el poema que un día te dediqué,

recordar cada centímetro de tu piel café,

Presentirte en mis pensamientos de por la mañana,

desearte por las tardes, provocarte ya de noche.

sutil aroma a café, oír que no eres bueno… 

que mi corazón se altera, que yo te tomo bien claro,

que eres un vicio exquisito y que tienes el color café.

Entre una taza y un chupito te lo recuerdo, 

Qué bonito sería volver a encontrarnos.

Que me hables más de ti, que me inventes un cuento.

que me enseñes tus fotos nuevas, esa en la que ya no estoy yo,

que entre humo me describas tu ciudad,

que me hables de tu después, 

Un sorbito, otro sorbito, ay ! Que rico que me huelas a café,

que me cuentes un poco lo que eras,

y lo que ha sido de aquella tarde de mayo cuando te vi partir.

Qué bonito que me veas y que adivines todo lo que no fui. 

Contarte que en las palabras no tengo fe. 

Encerrarme entre tus párpados, 

que te enredes entre el humo,

detenerme un poco entre tus labios,

abrazarte  y sentir que me hueles a café 


Poema:  Patricia Sabag, (Reims, Francia)

 

Imagen: Antonio Caro Escobar. (Villanueva de la Serena. Badajoz)

antoncaes.wordpress.com

Y retoñaré

Y retoñaré, tendré hojas, flor y fruto.

Recordaré cada gota de lluvia,

que  moja mi suelo y me tiñe de verde,

que empapa el rostro de mi mundo blanco,

Recordaré mi fuerza y mis raíces,

mi pasado fragua de mi futuro.

Me enredaré en tu tierra y seré tu olor,

Con mis caricias suaves te haré el amor.

No seré silencio, ni voz pero mucha vida.

El musgo cómplice  sentirá mi calor.

En ti como hiedra de tu piel respiraré.

Y cada hoja será un verso que se vista  de flores.

Seré nido de golondrinas, sombra y luz.

Seré alto en tu camino y señal de tu destino. 

Retomaré mis fuerzas, beberé tu humedad 

Volveré a ser filtro del viento y signo del tiempo. 

Y creceré de nuevo, me dividiré, seré vientre, espada, pared, 

seré el pozo que aplaque tu sed, 

Seré la fuerza que se escapa de mi ser, 

viajarás en mis ramas como si fuesen ventanas, 

abrirás puertas, las mismas que yo creía cerradas,

pensarás  en la libertad soñarás que un día fui savia que te protegió 

y hojas que la borrasca  sacudió.

Y retoñaré porque soy viento suave y ola del Levante,

por mi sangre corre un poema que tiene alma de gigante


Patricia Sabag (Reims, Francia)