De lo más leído… (2013)

El trueque

Sirviéndose del trueque, en otros tiempos, aún imaginamos las tablas de cambio como tablas de la ley, gran cantidad de campesinos, antes todos vivían de la misma tierra, salían adelante. Tu necesidad por la mía, aunque fuera la misma, simplemente un cambio en el menú, las tres lechugas de este reemplazarían al kilo de patatas de aquel. Cada capricho, si puede llamarse así, la cama de la noche de bodas, equivaldría a un gran juego de números y posibilidades, cambiarías con aquel primero para obtener el producto de aquel segundo y de nuevo regresar a aquel primero, que probablemente buscara jugosa manufactura. Aparecieron años después, cuando algunos imploraban nuevas tretas y necedades, las primeras monedas, antes piezas de cambio, repudiando lo ajeno en beneficio de lo propio, más cruz que cara, también canto. Se olvidaron entonces lechugas, patatas y camas de matrimonio, desbarajustes del ser, sobresaliendo los tenedores, jornada fija, sin cambios y con compras, comiendo todos del mismo metal. Entre los árboles más altos, a falta de monedas, voz baja hasta las tantas, colgadas las tablas en algún lugar, practicar el trueque sin nada suena divertido.

Jaime Gallego (Madrid)

El Trueque

Sirviéndose del trueque, en otros tiempos, aún imaginamos las tablas de cambio como tablas de la ley, gran cantidad de campesinos, antes todos vivían de la misma tierra, salían adelante. Tu necesidad por la mía, aunque fuera la misma, simplemente un cambio en el menú, las tres lechugas de este reemplazarían al kilo de patatas de aquel. Cada capricho, si puede llamarse así, la cama de la noche de bodas, equivaldría a un gran juego de números y posibilidades, cambiarías con aquel primero para obtener el producto de aquel segundo y de nuevo regresar a aquel primero, que probablemente buscara jugosa manufactura. Aparecieron años después, cuando algunos imploraban nuevas tretas y necedades, las primeras monedas, antes piezas de cambio, repudiando lo ajeno en beneficio de lo propio, más cruz que cara, también canto. Se olvidaron entonces lechugas, patatas y camas de matrimonio, desbarajustes del ser, sobresaliendo los tenedores, jornada fija, sin cambios y con compras, comiendo todos del mismo metal. Entre los árboles más altos, a falta de monedas, voz baja hasta las tantas, colgadas las tablas en algún lugar, practicar el trueque sin nada suena divertido.


Jaime Gallego (Madrid)

¡ DE REVISTA ! ( Segunda revista “La Poesía no muerde”)


Buenos días a tod@s,

tengo el placer de anunciaros la publicación de nuestra segunda revista digital gratuita.

Más visual  que nuestra primera edición pretende dejar más sitio a la imagen.

Dado que la plataforma ya no permite conectar gratuitamente los enlaces a las páginas web mencionadas, esta segunda edición no dispone de conexión directa con los vídeos realizados .

Espero que os guste el resultado.


*A COMPARTIR SIN MODERACIÓN*

(http://issuu.com/lapoesianomuerde/docs/segunda_revista__la_poes__a_no_muer/1)


indice segunda revista


Si eres miembro de Issuu (sólo hay que registrarse) podrás descargarla en PDF

o solicitar una versión en papel. (*” La poesía no muerde” no obtiene ningún beneficio de las ventas ni es responsable de los precios de impresión  establecidos*)


Gracias a todos los participantes que se sumaron a la aventura y la hicieron posible.

Gracias a todos los que no dudaron en colaborar una y otra vez o en sustituir a otros con tal de que un máximo de trabajos pudieran ver la luz.

Gracias a todos los que colaboran en “La Poesía no muerde” con sus creaciones, que comentan y comparten versos e imágenes de otros en sus Blogs o en las redes sociales llenando nuestro espacio de vida.

Gracias.

Metafísica de un tornillo

Luis Hernández Blanco

Luis Hernández Blanco

Un clavo saca a otro clavo

pero ¿quién saca a este tornillo?

Sigo dándole vueltas.

(se rectifica el error cometido en la grabación por un malentendido en las revisiones del texto inicial,”sigo” en vez de “sigue”.Disculpen las molestias)

Siguiendo los pasos de la creación:

Imagen: Luis Hernández Blanco (Valladolid) http://www.deshuesado.wordpress.com

Poema: Jaime Gallego (Madrid)

Voz: Hélène Laurent

Margen derecho/Margen izquierdo (Imagen encontró poema)

Margen derecho/ Margen izquierdo, Hélène Laurent

Margen derecho/ Margen izquierdo, Hélène Laurent

 

Treinta y tres árboles en fila de domingo

sosteniéndose la cabeza los unos a los otros.

Siempre a la izquierda del padre.

Enfrente, la otra hilera,

conformada por enhiestos ejemplares,

se dispone elegante para la empresa,

el espectador sirve de espejo,

mientras pierde un momento para la foto.

Llevan años estratégicamente  colocados,

no se cortan  las paralelas, esperando a que

desaparezcan los dos metros que los separan

para comenzar la refriega.

Las apariencias engañan.

La disputa viene de raíz.

 

Jaime Gallego (Madrid)

Explosión (Poema de Jaime Gallego para la ilustración de Luis Hernández Blanco)

Luis Hernández Blanco

Luis Hernández Blanco

 

El núcleo firme pero naranja, como la duda en un semáforo. Corola sin impurificar.La expansión de onda determinará la forma mediante cualquier cálculo matemático. Somos palomitas y explotaremos. Asegurarse de que la bolsa no presenta perforaciones y colocarla en el centro del microondas a la máxima potencia durante tres o cuatro minutos. Recreémonos en el intervalo.

 

Jaime Gallego (Madrid)

Evoluciones

1859, a partir de sus observaciones en Las Galápagos, Darwin determina que el hombre no es más que un episodio en la evolución del mono. Triste papel para el último.
Hoy, nuevamente, repite los juegos de equilibrios en el alféizar, esperando que un tierno ademán resbale el pie y se despliegue una de sus alas. El resultado, algún que otro moretón y unas ganas torpes de volver a intentarlo.
Sigue convencido de que el hombre no procede del mono.
Jaime Gallego (Madrid)