Candil de aceite (poema encontró ilustración)

Candil de aceite, Yoyita

Candil de aceite, Yoyita

Aben Zegrí, entero amigo,

¿no te apena ver estrellas empañadas?,

¿no te deprime sentir mares enmohecidos?,

y responde,

ver corazones abatidos, ¿no te destruye?

 

Desasosegado vivo viendo hombres

mutilados a manos de verdugos.

No soporto semejante alarde de indignidad.

Se está haciendo al hombre esclavo

de otros hombres, y nadie lo encuentra mal.

Se perdió la verdad y falta el coraje,

señorea el egoísmo y la impudicia;

está reinando la inmoralidad más atrevida.

 

¿Se perdió la capacidad de reacción?

¿Dónde el hombre con ojos limpios?

¿Dónde la dignidad instalada en el coraje?

¿Dónde el hombre sencillamente hombre?

 

Aben Zegrí, me está costando sangre

mas no dejaré yo mis manos como lirios asolados,

ni mi voz apagada como deshecho de rosa,

ni mi alma descansar a la sombra

mientras pasos silenciosos alcen acechanzas

y manos asesinas blandan estoques.

 

Mi buen Zegrí: dame un candil de aceite

que saldré a buscar a pleno sol del día

hombres enteros que amen la verdad

y lleven con orgullo la altura de su frente.


 Poema: A.Puy (Granada) http://alpuymuz.wordpress.com

Imagen: Yoyita (Stgo de Compostela)  www.lourdok.wordpress.com

CANDIL DE ACEITE

 Poema a la espera de una ilustración 

(lapoesianomuerde@gmail.com)

Aben Zegrí, entero amigo,

¿no te apena ver estrellas empañadas?,

¿no te deprime sentir mares enmohecidos?,

y responde,

ver corazones abatidos, ¿no te destruye?

 

Desasosegado vivo viendo hombres

mutilados a manos de verdugos.

No soporto semejante alarde de indignidad.

Se está haciendo al hombre esclavo

de otros hombres, y nadie lo encuentra mal.

Se perdió la verdad y falta el coraje,

señorea el egoísmo y la impudicia;

está reinando la inmoralidad más atrevida.

 

¿Se perdió la capacidad de reacción?

¿Dónde el hombre con ojos limpios?

¿Dónde la dignidad instalada en el coraje?

¿Dónde el hombre sencillamente hombre?

 

Aben Zegrí, me está costando sangre

mas no dejaré yo mis manos como lirios asolados,

ni mi voz apagada como deshecho de rosa,

ni mi alma descansar a la sombra

mientras pasos silenciosos alcen acechanzas

y manos asesinas blandan estoques.

 

Mi buen Zegrí: dame un candil de aceite

que saldré a buscar a pleno sol del día

hombres enteros que amen la verdad

y lleven con orgullo la altura de su frente.

 

A.Puy (Granada)

http://alpuymuz.wordpress.com