Si no lo digo reviento….

un amigo en la cama, Hélène Laurent

Un amigo en la cama, Hélène Laurent

Llevo varios días dando sin querer vueltas a un asunto, en su día decidí no decir ni hacer nada pero ya que voy sintiendo que si no lo digo reviento y que surgió una imagen por si sola….

Para mi mayor sorpresa uno de mis poemas(“Busqué a la niña risueña”)  ha sido “plagiado” parcialmente tres veces en menos de un mes. Mi primera reacción fue volver a publicar dicho poema pensando que a lo mejor los autores de los plagios experimentarían cierta vergüenza al aparecer ambos poema a la par en el lector. No me puse en contacto con ninguno de ellos ya que estimé que se trataban de plagios parciales aunque descarados y que simplemente no me apetecía entrar en estas consideraciones.

Luego tengo que admitir que me hizo hasta ilusión pensar que este poema no solamente había llegado los lectores sino que había sido inspirador para algunos, cosa que jamás hubiese imaginado …

Finalmente lo que me molestaba en eso no era tanto la cuestión de los derechos de autor (tengo la página registrada y en caso de conflicto sería muy fácil demostrar que llevo razón y tengo muy claro no ser el “futuro premio literario” ni la “superpoeta del siglo” como para pelear por plagios parciales de este tipo) sino que me dolió sentir que una vivencia personal y para mí única se iba convirtiendo en algo banal, constatar impotente que las mismas palabras  podían quedarse sin sabor y ser empleadas, para mí,  sin gusto ni sentimiento, de forma mecánica, intentando reproducir artificialmente algo que por mi parte pude sentir tanto…

Soy consciente de que a veces “soy más codificada que el canal plus” y que a lo mejor varios lectores no vieron ni sintieron nada más allá de las imágenes empleadas o los “efectos sonoros” presentes en aquel poema, pero yo siento que me declaro en cada una de las palabras empleadas, aunque con mucho pudor y respeto, me despido de mi amor confesándole que le quiero.  Y me entristece pensar que si algún día ese poema le llega (cosa que dudo mucho) le resulte banal, típico cuando yo  quisiera recordarlo para lo que me queda de vida como una historia increíble y maravillosa en la que cada detalle,  incluso los  defectos se convertían en algo terriblemente atractivo, apasionante o hasta mágico.

En fin… Aquí tenéis la imagen que vino este mañana para intentar expresar como me siento en cuanto a los plagios mencionados, por si alguien con un mínimo de empatía y respeto  decide corregir de forma espontánea dicho “error”.

 

Ahora mismo me siento como si hubiese invitado mis amigos a cenar en casa, hubiéramos pasado una agradable velada juntos  y que uno de ellos hubiese decidido meterse en mi cama sin ni siquiera plantearse que podría estar invadiendo  mi espacio personal e íntimo, sin rozarme, a unos prudentes  centímetros de distancia que le protejan de cualquier acusación y le libere de sospechas, pero en mi cama….

 

Hélène Laurent

Busqué a la niña risueña (Con voz)

Busqué a la niña risueña, Hélène Laurent

Busqué a la niña risueña, Hélène Laurent

http://www.ivoox.com/busque-a-nina-risuena_md_2991159_1.mp3″

 

Hélène Laurent (Lille, Francia)

(Música de fondo Aerosmith, don´t want to miss a thing)

 

Busqué a la niña risueña

cuyo mundo de tierra

no tenía nada que envidiar al cielo,

busqué por las calles

y en el andén

de aquella parada de metro.

 

Se perdió la joven

que soltó tu mano,

quizás esté en uno de tus hoyuelos hundida,

atrapada en una de tus pequeñas manías

o en ese espacio que te gusta dejar

entre un zapato y otro.

 

Sospecho de tu piel salada,

de cada centímetro de tu cuerpo recorrido,

de tu mirada ardiente

y de las promesas que se llevó

el tiempo.

 

Fotografía en color

que irremediablemente

torno a blanco y negro.

 

Hélène Laurent (Lille, Francia)

88x31 2