Escribir…

Patricia Sabag

Patricia Sabag

Escribir…

Para secar las lágrimas que 

No han tenido el tiempo de correr.

Para perderse en las palabras 

que  suenan a consolación,

Para perder entre las letras 

el sentido y la emoción.

Para mecerse entre el viento

oír el eco repitiendo somos tiempo. 

Escribir y sentir entre el pecho

otra vez ese vuelo de mariposas,

el murmullo silencioso del corazón

Patricia Sabag (Reims, Francia)

Imagen encontró poemas

Francisco Fernández Jiménez

Somos

Amor

Odio

Odio

Amor

En qué momento estamos

Cuando nos encontramos

Nos unimos sin poder separarnos

Nuestros cuerpos se funden

Con el fuego creado

Atmósfera de sangre

Sudor y lágrimas

Por el paisaje oteado

Saltan brasas de pasión

De lujuria y perversión

Por situación tan extraña

Tu cuerpo termina abrasado

Cuando lo acaricio… Lo calcino

Lo beso… Lo incendio

Lo penetro… Lo prendo

De puro fuego

Fallece carbonizado

No te ruborices

O prenderás más rápido

Ya estoy dentro

Casi hemos acabado.

No entrelaces tus piernas

No te sacrifiques

No merece la pena

Tu final está predestinado

Crees que llegaran a tiempo

Crees que vendrán

Que podrás tenerme sujeto

El tiempo necesario

No llores

Te lo ruego

Eso que haces

Puede matarme

Tus lágrimas son únicas

Capaces de congelar el fuego

De acabar con mi necesidad

Con mi deseo

No llores por favor

Vas a destrozarme

Lo que brota de tus ojos

No son lágrimas

Son manantiales

Luces y Sombras, O.R. (Madrid)

Ardiente pasión

Arde el fuego en nuestro interior.

Como brasas incandescentes,

nuestros cuerpos chisporrotean al tocarse.

Siento un aliento ardiente recorrer mi piel.

El suave roce de tus labios aliviando la quemazón

que me dejan tus besos.

Erizando el vello y mi sexo a la vez.

Eres el fuego fatuo que arde una calida noche de verano.

Eres el agua que lo apaga y apacigua mi sed.

Sed de ti, de amor, de sexo y de pasión.

Soy la incandescencia que abrasa tu interior,

que enardece tu cuerpo y estremece tu piel.

Sientes la llama que de mis dedos salen al rozar tus senos,

erizando tus pezones como capullos de rosas al florecer.

Consumiendo el fuego que arde en ti.

El cráter exhala vapor, que rebosa de tu monte de Venus

empapando mis labios como jugos de la fruta de la pasión.

Somos fuego.

Somos llama.

Somos brasas.

Que nacen del amor.

Antonio Caro Escobar (Villanueva de la Serena. Badajoz)


CANDELA MÍA

Sentí las llamas

creciendo en mí

con tal violencia

que pensé me destruirían.

Encerré el fuego que ardía

entre nosotros

-el miedo a la luz

me lo habían otorgado

noches oscuras

de whisky y serrín-.

Fue tu alma noble,

hecha de lumbre y jazmín,

la que acarició mi espalda

y me atrajo hacia sí.

Ahora,

descanso

en tus brasas,

purificándome.

Ahora…,

descanso

por fin.

 Marina López( A Coruña)

 https://enelhuecodelaescalera.wordpress.com/


 

Imagen: Francisco Fernández Jiménez (El Ejido, Almería)

 

Imagen encontró (otro) poema

Francisco Fernández Jiménez

Ellas,

Son las estrías de tu cuerpo

en las profundas entrañas de tu ser
ese alma tuya que fluye
donde se esconde la luz
domeñando las  tormentas
de la vida
que te toco vivir.
Es la calma la que tu rostro refleja
Tus ojos el vacio del momento que vives
donde el dolor se entraña
Es la  luz que en tu camino se cruza
que no necesita cuidado
dejando que se diluya el miedo
como la arena entre tus dedos
cuando semejan tus arrugas
las dunas del desierto
las capas del árbol
que protegen su salvia
vida que en su interior
fluye.
Es la vida que prende en tu cuerpo
aun en tu mirada vacía
en tu mente callada
en tu cuerpo agotado
esas son tus estrías.
donde cada día la vida
regala momentos
Contemplando el mundo
recuperando tus fuerzas
en ese pilar que se arraiga
en tu ser
fortaleza tuya
tus arrugas y raíces
que se arraigan a la vida
como el árbol
a la Madre Tierra.
Marijose. (Madrid)

Imagen encontró poemas

Hélène Laurent, Imagen sacada de "En la cola"

Hélène Laurent, Imagen sacada de “En la cola” Disponible gratuitamente en ISSUU https://issuu.com/lapoesianomuerde/docs/en_la_cola_issuu_pdf

El hombre en la prisión

de la libertad, mirando de soslayo

sobre los bits pisando;

cree avanzar en la razón, impura,

cicuta empantallada de píxeles sin fin,

y los caminos que saludan en O y 1,

repetidos, muertos, grises,

de raciocinio empachados

hacia el vacío virtual, que ahorca

el real infierno a base de ecuaciones

de robóticos finales.

Jacobo Ocaña (Málaga)

PERDIDO ENTRE ESPACIOS

¿Dónde están vuestras manos,

aquellas que me tocaban?

¿Dónde mi cuerpo,

modelado a vuestra imagen

y semejanza?

¿Dónde está la realidad

de mis articulaciones?

¿El material que me hacía

ser?

Ahora me movéis con ratones.

Me astilláis con teclas

y traslados.

Vago entre unos y ceros.

Soy ellos.

Me confunden vuestras mentes.

El 3D en vuestros ojos,

hechos software.

¿Dónde estáis vosotros?

Os habéis olvidado de este trozo de materia.

Os habéis olvidado de la esencia,

de la magia,

de este trozo de madera.

 Marina López (A Coruña)

 https://enelhuecodelaescalera.wordpress.com/


 

CONTIGO

Por qué te empeñas en caminar solo,

en avanzar sin nosotros a tu lado,

en no querer nuestra ayuda,

acaso, te hemos fallado…

Siempre hemos estado a tu lado,

nunca hemos abandonado,

nos pertenecemos,

estamos predestinados.

Iremos donde vayas,

caminaremos a tu lado,

avanzaremos juntos,

Nunca te dejaremos abandonado.

Somos…

Tus vivencias,

tus recuerdos,

tus acciones

tu pasado.

Somos tu experiencia.

Lo vivido,

Lo que vives,

lo que te espera…

Pasado.

Presente.

Futuro.

A veces,

somos cargas pesadas…

Otras,

escaleras aladas…

No te dejaremos,

te seguiremos donde vayas…

A tu lado,

estaremos agazapados,

si hace falta…

O nos mostraremos,

Si somos llamados…

Nunca abandonaremos.

Nunca caminarás solo

Somo partes de cuerpo

Somos los sentimientos de tu alma.

 

Luces y Sombras, O.R. (Madrid)

Café (Poema encontró imagen)

antonio caro escobar

Sería  mejor si pudieras ser café.

Si pudiera sorberte, 

Olerte en el humo de un suave café 

Hacer visible el poema que un día te dediqué,

recordar cada centímetro de tu piel café,

Presentirte en mis pensamientos de por la mañana,

desearte por las tardes, provocarte ya de noche.

sutil aroma a café, oír que no eres bueno… 

que mi corazón se altera, que yo te tomo bien claro,

que eres un vicio exquisito y que tienes el color café.

Entre una taza y un chupito te lo recuerdo, 

Qué bonito sería volver a encontrarnos.

Que me hables más de ti, que me inventes un cuento.

que me enseñes tus fotos nuevas, esa en la que ya no estoy yo,

que entre humo me describas tu ciudad,

que me hables de tu después, 

Un sorbito, otro sorbito, ay ! Que rico que me huelas a café,

que me cuentes un poco lo que eras,

y lo que ha sido de aquella tarde de mayo cuando te vi partir.

Qué bonito que me veas y que adivines todo lo que no fui. 

Contarte que en las palabras no tengo fe. 

Encerrarme entre tus párpados, 

que te enredes entre el humo,

detenerme un poco entre tus labios,

abrazarte  y sentir que me hueles a café 


Poema:  Patricia Sabag, (Reims, Francia)

 

Imagen: Antonio Caro Escobar. (Villanueva de la Serena. Badajoz)

antoncaes.wordpress.com

Imagen encontró poemas

Imagen de portada de "Diario poético de una cautiva", Hélène Laurent

Imagen de portada de “Diario poético de una cautiva”, Hélène Laurent

Molesto aleteo

Tengo en mis alas

la luz y el polvo,

del cielo, de las nubes.

 

Si me preguntas

por tu destino,

adivinaría tu futuro

inmediato con aroma

de pasados.

 

Si me pidieses

guardarte, descubrirías

a qué sabe la luz

y cómo llora el polvo,

del cielo, de las nubes.

 

Si me sintieses dentro

estaría fuera de ti,

tan cerca,

posándome en cada uno

de tus pensamientos.

 

Pensamientos que dejas al cielo,

a las nubes y manoteas por su molesto aleteo:

El mío. El de mis alas. El de tu lugar de refugio.

 

Gema Albornoz (Aguilar de la Frontera, Córdoba ,España)
Los filamentos de la esperanza

esperan, y la utopía con alas

del color de la belleza ama

tras el cristal, frágil añoranza

encarcelada en la libertad

del desamor, y se acostumbra

al calor de la luz, al azul

de mariposas que deslumbran

en amor del tú, irracionales,

en el sitio de ningún lado;

en la tenue bombilla, en hambre

de vencer la negritud al caos.

Jacobo Ocaña (Málaga)

Como mariposas nocturnas, buscando la luz, el olor, el mundo.
Como lobos desesperados por comer en este infierno frío.
Cómo hacer para comer sin ganas de devorar,
cómo saborear el momento en un caramelo.
Cómo comprender que la luz está dentro de mi bombilla,
que el mundo cabe en esa luz interior que no ciega.
Como la luna, cuando se refleja en el río
y parece que se va, sin moverse.
Jesus M. Palomo  (Vitoria-Gasteiz)

 

Respeto

Te acercas a mí buscando el calor de mi cuerpo,

Y yo con cuidado te acojo en mi seno, con miedo a dañarte,

aún así hablamos como solo nosotros dos sabemos,

un idioma secreto dictado por filamentos, vibraciones y destellos.

Voy hacía ti, me atrae tu reflejo,

el calor que desprendes,

la suavidad de tu cuerpo, con temor a ti me acerco,

irradias un fulgor que me deja ciego,

y sin embargo me dices que no te tenga miedo,

que no me vas a hacer daño,

que tu y yo hablamos el mismo idioma

y por ello nos respetamos.

Antonio Caro Escobar (Villanueva de la serena)

antoncaes.wordpress.com

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Tras-las-sombras

EL LUGAR

 

Desesperada,

deambulaba…

 

Buscaba calor,

no deseaba más oscuridad,

necesitaba color.

Encontró un lugar…

 

Un lugar de alegría,

algarabía y amor.

Un lugar lleno de color.

Chueca estaba engalanada.

para una celebración.

 

Ni se lo pensó.

 

Se pintó y se vistió para la ocasión.

 

Había encontrado lo que buscaba…

Un sitio de color,

un lugar sin marginación!!

Su momento…

Su espacio…

Su vida…

 

Nos Merecemos Más (Madrid)

https://myfindesemana.wordpress.com


El vivir entre la niebla,

acomodado al laberinto con los minotauros

en espera, y las flores en destellos morados

naciendo en la cabeza.

La taza enorme donde Dios nos bebe a sorbos

en la quietud del no tiempo, rotos

los grises, los celetes huérfanos de azul

y los avernos pausados, colores del tú

cuando ya no eres, cuando el desaliento

se ha acostumbrado al hombre, hambriento.

Jacobo Ocaña Haro (Málaga)

 

Imagen: Antonio Caro Escobar. (Villanueva de la Serena. Badajoz)